Un millón de sueños cumplidos

De otorgar beneficios educativos a acompañar trayectorias: la propuesta ESCALO+

Mariana Rodriguez, Consejo Directivo

En mis años como CEO de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas UPC, una de mis principales preocupaciones era retener a los estudiantes.

Mi mayor deseo era ver a todos aquellos que habían optado por formarse en la UPC, llegar a desfilar con sus birretes en las emocionantes ceremonias de graduación en las que yo participaba.

La realidad, sin embargo, era otra.

Solo en el primer semestre perdíamos cerca del 30% de los alumnos. Y, a los cinco años, solo un pequeño porcentaje de cada cohorte llegaba a graduarse.

Esto me llevó a plantear iniciativas para entender las causas de la deserción y gestionar estrategias efectivas de retención.

Para mi sorpresa, los modelos estadísticos arrojaron un resultado muy claro: la principal razón del abandono era el bajo rendimiento académico, muchas veces exacerbado por cambios en la situación económica de la familia.

A esto se sumaban otras razones —problemas emocionales, enfermedad, cambios de domicilio o insatisfacción con el servicio educativo— pero con menor peso.

Y, al mismo tiempo, descubrimos algo profundamente revelador: cuando a un alumno o alumna le iba bien en los estudios, la familia extendida hacía el esfuerzo necesario para que se quedara y terminara su carrera.

El talento estaba ahí.

Lo que faltaba era el acompañamiento adecuado.

Desarrollamos modelos predictivos para detectar oportunamente a estudiantes en riesgo académico y financiero, y pusimos en marcha programas de acompañamiento y apoyo.

Perfeccionamos los procesos de admisión, implementamos esquemas de becas, recategorizaciones y apoyo financiero, orientados a quienes tenían mayor probabilidad de éxito.

La retención de alumnos se convirtió en un Indicador Clave de Éxito para toda la universidad.

Era un desafío que debía enfrentarse de manera holística, en toda la experiencia del estudiante, incluso desde su postulación.

El porcentaje de deserción fue bajando progresivamente hasta llegar a un nivel natural. No era posible llegar a cero. No todo estaba bajo nuestro control.

Pero sí logramos algo importante: que más estudiantes llegaran al final del camino.

He escuchado miles de historias.

Detrás de cada decisión de postular a la universidad hay un sueño: encontrar un espacio de exploración personal y profesional, descubrir el propio talento, desarrollar competencias y prepararse para la siguiente etapa de la vida.

Un éxito que no es solo profesional, sino también personal.

El de convertirse en un líder íntegro, con visión global, capaz de transformar positivamente la sociedad.

En marzo de 2025, me invitaron a formar parte del Consejo Directivo de ESCALO+ (ex IFPE).

ESCALO+ es una asociación sin fines de lucro que gestiona beneficios educativos para empresas e instituciones, con una plataforma digital que maximiza su efectividad y un equipo profundamente comprometido.

Pero, más allá de eso, ESCALO+ contribuye a algo fundamental: que los beneficios —como las becas— lleguen a la persona adecuada, en función de sus necesidades, y con el acompañamiento necesario para que realmente marquen una diferencia.

Acepté la invitación por una razón muy simple: porque tengo la profunda convicción de que la educación transforma vidas.

Porque sé lo importante que es que los sueños no se trunquen.

Y porque encontré en ESCALO+ un propósito claro:

Un millón de oportunidades. Un millón de sueños cumplidos.




Mariana Rodriguez Risco


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