Fuego amigo en el sector privado empresarial

El “fuego amigo” ocurre cuando un líder u organización termina debilitando públicamente a quienes, en teoría, están del mismo lado. El fuego amigo suele tener un efecto más profundo que el ataque de fuerzas opositoras, porque erosiona la confianza, fragmenta el liderazgo colectivo y transmite desorden precisamente cuando más se necesita cohesión.

Esto parece estar ocurriendo hoy en el sector empresarial en el Perú. El problema no es que existan diferencias. El problema aparece cuando el tono es de descalificación implícita, transmite fractura, cuestionamiento, y pérdida de respeto entre instituciones llamadas a construir confianza.

Todo ecosistema – como el sector empresarial peruano – evoluciona gracias a la tensión entre visiones distintas. Capitalismo Consciente Perú introduce una visión del rol de la empresa y del líder empresarial en la sociedad y el país. Entra en conflicto con la visión que predominó en los últimos 50 años – la empresa únicamente como generadora de valor económico para el accionista y para la sociedad a través del pago de impuestos. Un líder empresarial enfocado principalmente en la responsabilidad con su negocio, su sector y su comunidad. Esta tensión entre visiones solo genera progreso cuando existe un propósito superior que ordena la conversación – en este caso un Perú más inclusivo, equitativo y de oportunidades para todos, en el que vivamos en libertad, democracia y un Estado al servicio de los ciudadanos.

Introducir el cambio de paradigma de manera consciente implica sostener conversaciones difíciles sin destruir vínculos. Significa cuestionar sin mancillar, disentir sin fracturar y ejercer liderazgo sin necesidad de convertir al otro en enemigo.

No se trata de evadir el conflicto, sino evitar que este se vuelva destructivo.

Necesitamos enfocar el poder de la empresa y los líderes empresariales -como ciudadanos corporativos – en una oportunidad de cambio positivo para el país.

Para ello tenemos que ser capaces de crear mecanismos de escucha, diálogo y convergencia entre ideas, intereses, visiones e incluso afectos(1). Es un liderazgo que tiende puentes: dentro del empresariado, con el Estado y la Sociedad Civil, que muchas veces sienten distancia y desconfianza hacia nosotros.

El Perú de hoy no necesita fuego amigo en el sector empresarial. Necesita la capacidad de colaborar desde las diferencias, articular esfuerzos, en base a la confianza y el respeto mutuo, hacia ese propósito compartido. Un Perú mejor.


(1) Tomado de las sesión “Gestionando el Impacto de la Empresa en su Ecosistema” del profesor Luis Huete de IESE. Programa de Gobernanza Estratégica: Liderando con Visiòn en medio de la Tormenta Perfecta.




Mariana Rodriguez Risco


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